Una noche sin descanso

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En lsd, hongos, vino, noche, libros, películas… Cualquiera de estas pueden brindar un estado de éxtasis, de felicidad , de embriaguez ante la vida que se nos ofrece.

Mateo es uno de los cómplices de la casa. Le gusta con màs frecuencia vivir en su habitaciòn, pasar 18 de las 24 horas del dìa/noche en su cueva blanca. Esta noche decidiò pasar tiempo con nosotros en la entrada de la casa, hablar de tonterìas y de cómo la noche se siente. Aún asì, como bien se observa en la fotografìa, su amor por el mòvil nunca lo desampara y abandona.

Por otras sombras y colores nocturnos, las proyecciones de la reja sobre el suelo, Mateo y las sillas, son destacables por su carácter de manto protector, por su presencia sutil de aquello que resguarda ante el peligro de la calle. Santa Marta puede ser un lugar peligroso, donde Mujeres de calle y dinero, ladrones, Hombres de calle y animales varios son los que amenazan con la irrupción de la tranquilidad urbanizada. Esta perturbación no por su estado de presencia, sino lo que èsta conlleva: un atraco, o algún daño contra el humano o animal que circunde. No hablo por los gaturros que habitan en la calle, o por las cucarachas, ratas o megathimidaes, sino especialmente por las personas amantes del mal del otro y de la propiedad del otro.

Mas adentro en la casa o màs afuera de la calle, las luces marinas recorren las paredes, las bañan de azul. Los colores, las sombras y los espacios y cuerpos que por estas se embalsaman, guardan en ese momento una especial presencia. Es por la estètica que se imprime en ellas, pero tambièn por lo trascendete que pueden llegar a ser ante aquel humano que les siente distintas, que les siente dignas de rememorar y compartir con otros. Esos espacios repletos de cuerpos y de luz que estalla en ondas, son otra vez deglutidos en la percepciòn de otro, otro que no es el artista de la fotografìa, sino el que le observe y le re-interpreta. Por ahì alguien vociferaba en tono sabio y humilde de que el arte (en cualquier disciplina) tiene como fin ultimo la creación, y, precisamente, esa creación no es màs sino que la reunión de decisiones.

En fin, una noche sin descanso porque la noche tuvo una edad de siempre para los tres.